Consulta Segunda Semana
Hola chicos! Les comento una duda que me surgió en el consultorio de la semana pasada. Es acerca de un paciente de sexo masculino de 52 años de edad, tabaquista, que llega a la consulta con el resultado de una espirometría reciente que informa un patrón consistente con enfisema. Luego de ver el informe, la doctora le explica las características y opciones terapéuticas para su enfermedad, y le dice que lo más importante del tratamiento es que deje de fumar. Ante esto, el paciente comenta que en oportunidades anteriores lo intentó sin éxito, y que ahora no tiene motivación alguna para intentarlo de nuevo. Acto seguido, la doctora intenta darle ánimo y lo deriva al consultorio de tabaquismo.
S: Desmotivación para dejar de fumar.
O: Espirometría con patrón enfisematoso, necesidad de cesación tabáquica.
E: EPOC (Enfisema)
P: Interconsulta con GRANTAHI.
Mi duda es, una vez en el consultorio de tabaquismo, cuando se presenta un paciente que está claramente desmotivado, ¿cómo se procede? ¿Qué estrategias hay para motivarlo?
Saludos!
S: Desmotivación para dejar de fumar.
O: Espirometría con patrón enfisematoso, necesidad de cesación tabáquica.
E: EPOC (Enfisema)
P: Interconsulta con GRANTAHI.
Mi duda es, una vez en el consultorio de tabaquismo, cuando se presenta un paciente que está claramente desmotivado, ¿cómo se procede? ¿Qué estrategias hay para motivarlo?
Saludos!
Hola! Con respecto al caso encontré las siguientes opciones:
ResponderBorrarLos pacientes que se encuentran en etapas precontemplativas/contemplativas (en este caso el paciente está en una etapa contemplativa) pueden beneficiarse de la entrevista motivacional. Una opción es usar el sistema de las cinco “R”, que propone organizar el trabajo en cinco ejes, con el objeto de que el paciente identifique los elementos que le sirvan para tomar una decisión de abandonar el tabaco. El mismo incluye: 1) la relevancia (la importancia que tiene para el dejar de fumar); 2) los riesgos del consumo; 3) las recompensas o posibles beneficios de dejar de fumar; 4) las resistencias o barreras que le impiden dejar de hacerlo (abstinencia, miedo al fracaso, ganancia de peso, depresión, entre otras). Esta última corresponde a la repetición y se refiere a que el médico deberá usar la entrevista motivacional en cada consulta que el paciente realice y deberá explicarle que muchos pacientes necesitan varios intentos antes de lograr el éxito.
La forma de abordar estos puntos es a través de estrategias específicas:
- Preguntas abiertas (aquellas que no tienen como respuesta un sí o un no). Por ejemplo: ¿qué le preocupa de fumar en relación con su salud? ¿qué razones podría tener para dejar de fumar? ¿y para continuar fumando? ¿cómo fue que comenzó a fumar? ¿cómo se ve ahora en relación con el tabaco? ¿cuáles son los aspectos que le gustan de fumar? ¿cómo se imagina sin fumar? ¿qué beneficios cree que obtendría? ¿qué cosas le daría miedo para encarar un tratamiento? ¿qué ocurrió durante intentos anteriores? ¿cuál es su temor si deja de fumar? ¿por qué recayó?
- Reestructuración positiva, significa destacar los aspectos positivos del paciente. Por ejemplo: “qué bueno que vino, se nota que se está ocupando de su salud”.
- Escucha reflexiva. Se refiere a qué el médico pueda escuchar al paciente y juntos puedan reflexionar sobre lo dicho. Por ejemplo: si el paciente tiene hijos y está avergonzado porque lo ven fumar, el médico puede ampliar el concepto y reflexionar en forma conjunta sobre la fuerza del ejemplo con la acción: “los hijos de fumadores tienen más posibilidades de ser fumadores en un futuro; la mejor manera de evitar esto es que vean a sus padres sin fumar”
- Favorecer las frases de automotivación. Se trata de que el paciente despegue de la ambivalencia y avance hacia una decisión. Para esto es muy útil trabajar sobre el balance decisional, haciéndole escribir al paciente en una hoja “los pros y los contras” de fumar y de no hacerlo.
Al final de la consulta, se puede hacer una síntesis de los puntos relevantes. Se sugiere evitar la confrontación, que el paciente se coloque en un papel pasivo y él médico en experto, y la culpabilización al paciente por no hacer el tratamiento. También es importante focalizar en los beneficios, y no en los daños.
A veces, cuando el paciente se encuentra muy resistente, un recurso que se puede usar es relacionar el síntoma que lo trae a la consulta con el tabaquismo (por ejemplo: “la gastritis se ve favorecida por el tabaquismo, lo mejor que podría hacer para esto es dejar de fumar”, en este caso en particular con su enfermedad de base, el enfisema), o ponerlo en perspectiva con lo que tiene mayor impacto con su salud (por ejemplo: “si bien usted viene por el chequeo y eso es importante, lo más importante para su salud es que deje de fumar).
La tarea del médico cuando el paciente aún no está listo para dejar de fumar es ayudarlo a avanzar en su etapa evolutiva de la adicción, orientarlo para que encuentre, en primer instancia, la motivación para hacerlo para hacer el tratamiento y para que reconozca cuales son las barreras que le impiden seguir adelante. En especial, en la etapa contemplativa en la que hay mucha ambivalencia y coexisten sentimientos contradictorios con respecto al deseo de fumar y la intención de dejar de hacerlo, el médico debe orientar al paciente en la forma de trabajar para superar esa dualidad.
Bien Eliana por tus aportes. Como bien decís, lo primero es definir en qué etapa de motivación para el cambio está (usamos el model transteorético de Prochaska). Cada etapa tiene una intervención pertinente.
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